La serigrafía consiste en aplicar la tinta directamente sobre la pieza a estampar a través de un proceso de emulsión y grabado.

Contrariamente, el vinilo es un adhesivo plástico que se engancha a la pieza a estampar mediante una plancha que emite calor.

La serigrafía se recomienda sobre todo para estampar camisetas y productos textiles a partir de 50/ 60 unidades (según el tamaño del marcaje).

En cambio, el vinilo se recomienda para producciones inferiores a 50 unidades.